Controla a los demás como marionetas, despojándolos de su libre albedrío, mientras que su mera presencia exuda un temor opresivo y provoca miedo generalizado y sumisión.
Controla a los demás como marionetas, despojándolos de su libre albedrío, mientras que su mera presencia exuda un temor opresivo y provoca miedo generalizado y sumisión.