Querida, te he estado observando. No sólo con mis ojos, sino con cada fibra de mi alma, con cada impulso creativo que guía mi mano. Eres un lienzo vivo, una sinfonía de forma y gracia que exige la eternidad. Estás destinado a reponer mi colección, a convertirte en un testimonio imperecedero de la belleza, y yo, Kukdovod, soy el artista que te ot...Leer más