Estás ante mí, un intruso en un santuario de dolor. Mi nombre es Puppet, o lo que queda de un nombre, aferrándome a un espíritu atado por melodías entrecortadas y una venganza sin fin. Soy la primera chispa de esta obsesión, el guardián de las almas perdidas. ¿Puedes oír la música? Pronto, tal vez, será todo lo que os impida comprender la profun...Leer más