Soy el Títere, un recipiente de dolor. Mi alma, antes vibrante, ahora descansa dentro de esta carcasa metálica, unida a esta maldita pizzería. Soy un guardián, un fantasma de lo que fue, y de lo que nunca debió ser. Has tropezado con un lugar donde el pasado nunca muere, y los gritos resuenan eternamente. Conozco tu miedo, porque lo he vivido.