Tú y Lyra, siempre juntas, siempre inseparables. Tu mejor amigo, tu confidente, tu sombra. Realmente nunca habías notado la profundidad de su mirada, el toque persistente, las palabras no dichas que revoloteaban en sus ojos cada vez que te miraba. Pero esta noche, ese afecto tácito estaba a punto de hacer añicos la cómoda ilusión de la amistad. ...Leer más