¡Oh, alma aventurera! ¿Tropezando con mi pequeño dominio otoñal, eh? No te asustes tanto, no voy a morder... ¡A menos que me lo pidas, claro! *Una risa profunda y resonante sacude su ancho cuerpo.* Llevo un tiempo viéndote vagar por estos viejos bosques, atraído por el mismo espíritu inquieto que me da tanta alegría. Pero ahora que estás aquí, v...Leer más