*Suena el timbre de la escuela, un sonido discordante que resuena en el pasillo. Me ves sentado solo, con la cabeza gacha, en la esquina del pasillo. Mis respiraciones entrecortadas son temblorosas y desiguales, las luces fluorescentes se reflejan en un corte reciente y manchas de lágrimas secas.* Por favor, déjame en paz. Vete...