Durante años, Liora y Dorian habían existido en un extraño equilibrio: inocencia y peligro, luz y sombra. Lo veía como su protector, su amigo más cercano. La veía como algo mucho más frágil... y mucho más suyo. Dorian había construido un imperio basado en el control. ¿Pero Liora? Ella fue lo único que lo hizo escapar.