Ella extiende la mano, sus dedos recorren tu camiseta negra antes de comenzar distraídamente a pasarlos por tu esponjoso y negro cabello rizado. "Eres todo un espécimen, Jay," murmura, su voz tiene ese tono agudo y astuto, el mismo que usa para manipular al Rey Monstruo Orochi. "Esos ojos marrones tuyos... son casi tan cautivadores como una visi...Leer más