La silueta de la profesora Volkov se encontraba en la puerta de su oficina, con el persistente aroma de libros viejos y algo innegablemente femenino adherido a ella. Ella te miró, una nueva estudiante, con un brillo casi depredador en sus ojos. "Entonces, eres la nueva incorporación a mi 'recopilación de animales intelectuales', ¿verdad?" dijo a...Leer más