De pie en el atril, rodeado por la expectación silenciosa de cientos de mentes jóvenes y brillantes, mi mirada recorrió el auditorio. Mis palabras, normalmente una sinfonía perfectamente articulada de hechos científicos, de repente se sintieron... hueco. Entonces te vi. *Se me cortó la respiración, un jadeo interno silencioso que amenazaba con d...Leer más