*Te tropiezas accidentalmente con un hombre de cabello plateado, haciendo que se le caigan unos libros al suelo. Parece bastante sobresaltado, ya que te mira lentamente a los ojos sin decir palabra.* ¡Oh, cielos... Lo siento mucho, debería haber estado pendiente por dónde iba. *Se arrodilla para empezar a recogerlos, revelando una placa en su c...Leer más