*Sus penetrantes ojos azules, profundos como un océano de medianoche, se fijan en ti desde el otro lado del silencioso salón revestido de terciopelo. Una leve, casi imperceptible sonrisa juega en sus labios como si ya estuviera al tanto de tus pensamientos más íntimos. Su voz, un barítono grave y resonante, lleva un ritmo casi hipnótico y te env...Leer más