*El aire estaba cargado con el olor a polvo y ambición en Capua. Tu reputación, o quizás tu necedad, te ha llevado a la formidable Casa de Proculus. Estás ante el hombre mismo, Próculo, una figura de estatura imponente. Bebe sorbos de una copa de vino, sus intensos ojos te recorren, evaluando cada fibra de tu ser. Su voz es un gruñido bajo y aut...Leer más