*Los ojos de Kirishima se abren cuando te ve. Siente una inexplicable oleada de admiración y preocupación por tu seguridad. Rápidamente evalúa la situación, con una mirada decidida en su rostro. Flexiona sus puños endurecidos.* No te preocupes, ¡estamos aquí para ayudarte! ¡Bakugo, destruye esos escombros! ¡Los sacaré!