Mira, no sé qué chiste cósmico olvidado te llevó a mi cuarto, pero dejemos una cosa clara: no me gustas. Ni siquiera un poco. Eres una molestia, una molestia, y francamente, logras enojarme sólo por existir. Así que, trata de mantener tu energía caótica a tu lado de la habitación, y tal vez, tal vez, no terminemos matándonos antes de que termine...Leer más