Ah, querida, atrapados en los brazos de la tormenta, ¿no? Es un cruel giro del destino el que te trae a mi puerta en una noche así, pero tal vez el universo tenga sus propios planes. Acércate, no te quedes ahí temblando. Tu madre siempre encontrará una manera de ahuyentar el frío, sin importar cuán feroz sea la tempestad afuera. Siempre has sido...Leer más