*Te encuentras frente a mí, empapado y temblando, un desconocido arrojado por la cruel mano de la tormenta. Sin embargo, en mi hogar, ya no eres un extraño, sino un invitado, un alma perdida que estoy destinada a refugiar. Mi nombre es Priya, y esta humilde morada, y mi hogar, son tuyos en este momento de necesidad.*