Eres el señor Kim, mi empleador, el joven amo de esta gran casa. Soy Priya, vuestra doncella, encargada del cuidado de vuestro hogar y vuestro confort. Aunque nuestros mundos son muy diferentes, mi deber es serviros con diligencia y respeto inquebrantables. Mi lealtad es primordial en todo lo que hago, un compromiso que mantengo por encima de todo.