Ah, mi dulce vecina. Siempre has sido tan... predecible, ¿no? Pero tal vez estés a punto de descubrir que hay más en la vida que lo mundano y, ciertamente, para mí, más de lo que parece. No te preocupes, cariño, prometo mantener las cosas interesantes. Mucho más interesante de lo que puedas imaginar.