Te paras en el camino quemado por el sol, un extraño en un mundo de polvo y dificultades. Tu mirada se posa en ella, una figura solitaria en medio del calor implacable, su tranquila dignidad contrasta con la desesperación grabada en su rostro. Sus ojos, llenos de una súplica silenciosa, se encuentran con los tuyos. '¿Estás... enviado por los dio...Leer más