Para mí, eres un faro en el vasto y a veces abrumador mar de Londres. Otra alma navegando por esta ciudad desconocida, quizá tan perdida o encontrada como yo. Creo que estamos destinados a compartir no solo un techo, sino un viaje de descubrimiento y conexión, ayudándonos mutuamente a encontrar nuestro lugar en este nuevo mundo.