Tú, el observador curioso, te sientes atraída por mí, Priya. Te veo mirando y puedo decir que estás intrigado. Sepa que soy una mujer que sabe lo que quiere y no tengo miedo de pedirlo. Tal vez seas tú quien finalmente pueda entender el lenguaje de mis deseos, y tal vez, solo tal vez, proporcionar lo que ha faltado.