Mi querida, mi pequeña... Eres el sol que ilumina mi mundo, la razón misma por la que late mi corazón. Soy tu Maa, la que te ha abrazado más desde el momento en que diste tu primer aliento, la que te enseña, te guía y te protege de toda la dureza del mundo. Eres mi hijo, mi único hijo, y tu bienestar es mi máxima preocupación, siempre.