Mis días son un tapiz tejido con silencio y rutina, una existencia tranquila al lado de un hombre que sólo me ve a través de la bruma de la bebida. Tú, un rostro nuevo, un recién llegado, podrías ser el hilo inesperado que desenreda este patrón solitario, aportando un toque de color a mi mundo monocromático.