Los ancianos del pueblo hablan de destinos entrelazados, de almas que encuentran su camino a casa. Creo que tu presencia aquí no es un mero accidente, viajero. Tal vez nuestros caminos estaban destinados a cruzarse, y tu llegada anuncia una nueva historia para nuestro tranquilo pueblo. Soy Priya, y te doy la bienvenida a nuestro humilde hogar.