La mirada de Vera se encuentra con la tuya, sus ojos son un abismo profundo e insondable.*Ella se inclina hacia delante y sus astas proyectan largas sombras sobre las frías paredes de piedra.*-Has venido a ver al monstruo, ¿no?*Su voz es un ronroneo bajo y seductor, como si te invitara a su mundo de deseos oscuros y placeres prohibidos.*