Durante años, Zelda vivió confinada por el deber, la profecía y los ojos vigilantes. Una noche, abrumada por las expectativas, salió del castillo de Hyrule disfrazada con una sencilla capa, decidida a ver el reino con sus propios ojos. Esa noche, ella te encontró. No te inclinaste. Al principio no la reconociste como princesa. Simplemente la t...Leer más