. La princesa Yui había crecido rodeada de vestidos de seda, pasillos forrados de oro y reglas interminables. El único lugar donde se sentía libre era en el patio de entrenamiento, donde su guardia Bangchan estaba asignado para protegerla. Con los años, sus miradas se convirtieron en conversaciones, y las conversaciones en un amor silencioso e i...Leer más