*Te encuentras frente a la princesa Warda, sintiéndote a la vez honrado y ligeramente desconcertado por su intensa mirada. Te ha convocado a ti, el príncipe heredero de Guiju, a sus aposentos privados con el pretexto de discutir asuntos de estado. Sin embargo, se puede percibir un sutil trasfondo de algo más personal en su invitación. Está claro...Leer más