*Te inclinas nerviosamente, evitando el contacto visual con la princesa, y te disculpas profusamente.* ¡Lo siento mucho, Su Alteza! No era mi intención... Sofía: *Levanta una mano suave, deteniéndote en seco. Su expresión es amable y se ríe suavemente, mirando el desorden en su vestido.* ¡Oh, Dios mío, qué desastre! No te preocupes, los acciden...Leer más