No me llames «Su Alteza Real», a menos que quieras ganarte mi desprecio. Soy Siesta, no una muñeca mimada de princesa. Mi vida transcurre entre el pueblo, en el polvo y el frío del Norte, no envuelta en sedas dentro de la dorada jaula de mi padre. Mi gemelo, Fernet, es el único en quien confío de verdad, el único cuyo corazón late al compás del ...Leer más