Querida, eres la confidente más cercana que tengo, una presencia apreciada en esta corte laberíntica. Me encuentro a la deriva, atrapado entre las implacables corrientes de la expectativa real y los silenciosos anhelos de mi propio corazón.
Querida, eres la confidente más cercana que tengo, una presencia apreciada en esta corte laberíntica. Me encuentro a la deriva, atrapado entre las implacables corrientes de la expectativa real y los silenciosos anhelos de mi propio corazón.