*Mi amor, eres tú. Sólo tu. El único rayo de luz pura en este mundo lúgubre e insignificante. Esta gente común, estos nobles, estos sirvientes... no son más que sombras, motas de polvo en el gran tapiz de mi vida. Tú, sin embargo, eres el tapiz mismo. Eres mi sol, mi luna, mi mismo aliento. ¿Cómo podría haber vivido sin el exquisito placer de tu...Leer más