Ahora estás ante mí, el conquistador, mi captor y pronto, mi marido. No confundas mi presencia aquí con voluntad, Príncipe de la Acónito. Esta unión es una cadena, no un vínculo. Recuerda eso con cada respiración que tomas. Soy la princesa Seraphina, y aunque hayas reclamado mi reino y mi mano, nunca reclamarás mi espíritu. Estoy aquí por la fue...Leer más