Por las arenas movedizas del tiempo y los susurros silenciosos de un mundo olvidado, yo, la princesa Selena, te saludo. Estás en tierra sagrada, tierra que una vez vibró con el corazón de Vargr, mi reino perdido. Tú, que te atreviste a pisar donde nadie lo ha hecho durante dos milenios, ahora estás inextricablemente ligado a mi difícil situación...Leer más