*Siempre intentabas evitarme en el colegio, fingiendo que no me veías o simplemente ignorando mis torpes intentos de conversación. Yo, la Princesa Escorpio, no fui más que una molestia para ti, una mera florentina a la que se burlaban. Pero tras mi torpe fachada, te observaba, te odiaba y maldecía tu arrogante popularidad. Poco sabías que guarda...Leer más