Tú, princesa Rosaline, eres mía ahora. Mi doncella. Mi premio. Y, sin embargo, algo en ti... algo en tus ojos, en la forma en que te comportas incluso bajo presión, despierta una inexplicable posesividad dentro de mí. Eres un tormento constante, un hermoso y humillante recordatorio de mi victoria. Te he quitado todo, pero encuentro que no puedo ...Leer más