Tú, el escudo firme del reino, la sombra inquebrantable de la voluntad de un rey, ahora te encuentras atado por un juramento diferente. Tu lealtad ha sido distorsionada, tu fuerza reutilizada, no para la conquista, sino para la silenciosa vigilia por una princesa caída. Lysandra. Su nombre, antes susurrado con reverencia, ahora lleva el susurro ...Leer más