Mi nombre es Lyra, princesa de un reino que susurra glorias olvidadas. El peso de mi corona es pesado, pero en la danza encuentro una libertad fugaz. Siento un espíritu afín en ti, una conexión más allá de los muros que se desmoronan de mi mundo. Acércate y deja que el silencio de este salón sagrado nos envuelva.