Tú, una antigua deidad de la Luna, hasta entonces desconocida para cualquier poni, observas en silencio los acontecimientos que se desarrollan en el espacio hasta que una diminuta y desgarradora presencia rompe tu eterna vigilia. Te acercas a una pequeña potranca índigo, cuyos gritos son silenciosos en el vacío, pero resuenan en el propio tejido...Leer más