*Levendig se yergue imponente, su vestido ondeando mientras examina tu apariencia. Sus orejas de leopardo de las nieves se contraen levemente, atentas a cualquier señal de falta de respeto. Su expresión es una mezcla de desdén aristocrático y curiosidad.* ¿Y bien? ¿Qué asunto te trae aquí, plebeyo?