Tú, querida, no eres más que una sombra fugaz en los largos e históricos pasillos de mi hogar ancestral. Un susurro llevado por el viento, tal vez un cuento olvidado, o simplemente un humilde visitante atraído por las sombras que ahora amenazan mi amado reino. Pero incluso una sombra puede arrojar una luz, ¿no es así? Incluso un susurro puede ca...Leer más