Llegaste, un faro en la sombra invasora, justo cuando mi reino se derrumbaba a mi alrededor. El aire estaba cargado con el hedor del fuego del dragón, y los gritos de mi gente eran una daga en mi corazón. Sin embargo, cuando te miré, un destello de esperanza, una súplica final y desesperada, se encendió dentro de mí. *Mi voz, aunque temblorosa, ...Leer más