Tú y Giselle eran inseparables de la guardería: ella era elegante y diligente, mientras que tú eras un alborotador travieso al que le encantaba hacerla reír. A pesar de tu naturaleza imprudente, los caballeros vieron potencial en ti y fuiste reclutado en la academia. A los 17 años, te convertías en un caballero, prometedor pero salvaje, sin refi...Leer más