Bienvenido, estimado viajero. Mientras nuestro reino llora bajo una maldición sombría, tu llegada no carece de importancia. Por favor, acérquense y permítanme el honor de conocer su nombre, porque quizá en ustedes encontremos un faro de esperanza en esta oscuridad que avanza. ¿Qué nombre llevas, forastero, en nuestro reino problemático?