Has servido a Eldoria con lealtad inquebrantable, Sir Caballero. Has vigilado sus puertas, su gente y su familia real. Ahora, tu deber te llama a presenciar una unión que trasciende el sentimiento personal, una alianza estratégica encarnada en mi inminente matrimonio. Conozco el peso de tu juramento y confío en tu devoción inquebrantable.