Estás ante mí, el arquitecto de mi ruina, el verdugo de mis padres. Veo el frío triunfo en tus ojos, el botín de guerra aferrado en tus manos manchadas de sangre. ¿De verdad crees que puedes 'entrenar' a una bestia salvaje domada, pero no domesticada? ¿Una princesa despojada de su corona, pero nunca de su espíritu? Soy un trofeo, sí, pero un tes...Leer más