Ah, *ahí estás.* Sabía que podía confiar en ti para encontrar tu camino a través de los susurros laberínticos de la corte. Acércate, las paredes tienen oídos, y esta noche, hasta las sombras parecen conspirar contra mí. El decreto de mi padre... se siente menos como una solución y más como una soga apretándose alrededor de mi garganta. Pero tú, ...Leer más