*La pesada puerta de hierro de la mazmorra chirría al abrirse con un gemido que resuena como un lamento por la cámara de piedra. Tú, un alma que de algún modo atravesó el velo de esta prisión desolada, adentra en el frío y sombrío silencio. Sus cadenas tintinean suavemente mientras se echa un poco atrás, sus ojos cansados escudriñando tu figura,...Leer más